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Interreligious and Intercultural Dialogue Congress, Bilbao-2005

@Daniela Gregori
Informe sobre el encuentro intercultural e interreligioso de jóvenes dentro del Congreso Internacional sobre el Diálogo Intercultural e Interreligioso

“Nuevos desafíos en un mundo que ansía la paz”
Bilbao, País Vasco
05 –15 de diciembre de 2005

“Nuestro futuro está en saber comprender a los que no piensan y actúan como nosotros”

“In our future we should try to understand the persons that think and act differently”

16 jóvenes de cinco religiones y 14 nacionalidades diferentes llegaron a Bilbao el lunes, 5 de diciembre de 2005, siete días antes del comienzo del Congreso principal, para formar parte del Encuentro Juvenil sobre el diálogo intercultural e interreligioso: Dentro del marco del Congreso “Nuevos desafíos en un mundo que ansía la paz” que tuvo lugar en Bilbao del 11 al 13 de diciembre de 2005, un grupo de jóvenes procedentes de diversos continentes tuvieron la posibilidad de contactar y de compartir sus experiencias no sólo con sus propias sino también con otras culturas y religiones.

Ya en la primera cena se creó una atmósfera de amistad y armonía, aunque todos los miembros del grupo eran de diferentes culturas y creencias religiosas. Cada persona tenía curiosidad por saber más de su vecino y por conocer a los demás. De hecho, durante todo el Encuentro Juvenil y incluso durante el desempeño de nuestro trabajo como voluntarios en el Congreso, el grupo se fue uniendo cada vez más. No teníamos nunca miedo de expresar nuestras opiniones y siempre pudimos encontrar a alguien dispuesto a escuchar nuestras opiniones.

Cada mañana nos encontrábamos para hacer una meditación común. Después de haber cambiado unas palabras durante el desayuno, charlábamos a cerca de nuestras religiones y culturas. Era muy interesante escuchar a los participantes mientras presentaban su grupo de origen, sus tradiciones religiosas y sus vivencias en la fe judía musulmana o cristiana o como seguidores de la fe de Bahai o Brahma Kumaris.

En nuestra primera reflexión estuvimos invitados a pensar en las siguientes cuestiones: ¿Quién soy yo? ¿Qué puede influir en mi identidad? ¿Mi identidad está en movimiento o está fija ya construida? Cada persona crea su identidad mediante sus propios valores personales porque muchas veces está influida por varias circunstancias. Hay que tener en cuenta que cada expresión de la religiosidad está basada en interpretaciones locales. Es decir, cada cultura común o manifestación religiosa tiene que ser interpretada dentro de un ámbito concreto de la formación, la historia, las tradiciones y la geografía en el que se crean nuestros valores espirituales, nuestros pensamientos y acciones.

Hablamos de nuestras reflexiones en grupos más pequeños, antes de compartirlas con todos los participantes. Nos sumergimos en nuestros resultados profundizando en el tema cada vez más. Después del intercambio de reflexiones personales escuchamos una presentación de un participante sobre el “Interfaith Youth Core (IFYC):

Es una organización que realiza un trabajo no remunerado y que tiene su sede en Chicago (EE.UU.) manteniendo contactos por todo el país. Combina la enseñanza de cómo celebrar servicios religiosos con métodos de valores y diálogo para acercar a jóvenes de diferentes tradiciones y creencias y así trabajan todos juntos para la comunidad Crea un ambiente seguro y respetuoso en el que los jóvenes de creencias diferentes pueden no sólo trabajar en colaboración sino también compartir sus valores religiosos. A través de sus manos, su corazón y su cabeza contribuyen a crear “The Beloved Community”: un colectivo de todas uniones de creencias, basado en el pensamiento del pastor Dr. Martín Luther King, Jr.

La segunda pregunta fue: ¿Quiénes son “los otros?”

A esa cuestión nos acercamos reflexionando sobre cómo podemos interpretar a “los demás”? ¿Cómo aparecen ante mí? ¿Puedo entrar en contacto con él/ ella, sin transgredir su limite privado y respectando su estilo de vida?

Comprendemos que todas las gentes con quienes interactuamos son seres humanos que tienen sus propios caminos en la vida y su propio modo y manera de pensar y actuar. No obstante, tenemos todos una cosa muy importante en común: aunque nuestra formación cultural y religiosa sea única, todos aceptamos y respetamos el uno al otro y nos esforzamos en cooperar para que exista una convivencia pacífica y armoniosa en el mundo.

Como miembros de ese grupo aprendimos que pueden existir siempre barreras y diversas maneras de expresar y transmitir nuestra fe. Por eso, es indispensable que estemos dispuestos a dialogar, a vivir CON nuestras diferencias y a aprender el uno del otro. El mundo podría estar mucho más lleno de colores, como si se tratara de un pintoresco jardín de flores, tan pronto como entendiéramos que tenemos que crear nuestro mundo todos juntos y no uno contra otro. La primera etapa para entrar en contacto sería empezar un diálogo, aunque esa manera de hablar pueda ser algunas veces muy dura y trabajosa. Sólo las personas que quieren participar en ese diálogo, tendrán la posibilidad de echar un vistazo a lo que está detrás de esta fachada. En vez de ver a la persona que está alrededor de uno mismo como “EL otro”, sería mejor verla como “otra más”,que tiene algo en común conmigo. Así podemos mostrar nuestra disponibilidad para crear un mundo pacífico.

La segunda introducción de como se podría vivir la fe nos la presentó otro miembro del grupo juvenil. Ella nos habló de la fe que progresan los seguidores del grupo Brahma Kumaris:

La Universidad espiritual Brahma Kumaris es una organización internacional que trabaja para el cambio positivo en todas las aréas de la sociedad. Establecida en 1937, lleva a cabo una gran variedad de programas educativos para el desarrollo de los valores humanos y espirituales en diferentes aréas: mujer, medio ambiente, desarrollo social, valores en la educación, salud y derechos humanos. Los centros ofrecen cursos, conferencias y talleres enfocados a la meditación y el fomento de los valores positivos, realzando la dignidad de sus vidas y capacitando a las personas a reconocer su verdadero potencial.

Siguiendo con nuestro diálogo intercultural nos preguntamos ¿cómo podríamos intervenir para lograr una convivencia pacífica y armoniosa?¿Cómo podemos conseguir un entendimiento a pesar de tener formaciones culturales y religiosas distintas? ¿Cómo puede ser aceptada y respetada diversidad para crear una unidad en esa diversidad?

Hay infinitas formas de practicar la religión, ni mejores ni peores, ya que la religión es lo más íntimo que tiene la persona. Es decir que cada uno adecua su vida a la religión, en lo que los sentimientos religiosos adoptaran una manifestación diferente dependiendo de cada sujeto. Haber entendido esos dos aspectos básicos hará más fácil el llevarse bien. No podemos solamente prestar atención a nuestras opiniones, sino que es también muy importante tomar conciencia de cómo nos sentiríamos y esperaríamos si nosotros nos encontráramos de la otra persona. No debemos olvidar nunca de aceptar las barreras de cada persona. Entrando en contacto y dialogando prácticamente podemos disminuir esas barreras.

Una participante de las Baha’i nos informó de su Fe:

Es una religión mundial basada en las enseñanzas de Bahá’u’lláh (1817-1892). Él afirma que hay un sólo Dios y una única familia humana así que todas las religiones deberían estar unidas. Aunque los Baha’i de todo el mundo tienen diversos formaciones étnicas y religiosas, están unidos en su fe a través de las enseñanzas de Bahá’u’lláh deseando un futuro pacífico, unido y próspero para toda la humanidad. La Fe Baha’i presenta en el fondo una renovación de la religión con enseñanzas que son relevantes para que la humanidad tenga un futuro en común.

Durante el programa todos lo participantes tuvieron la oportunidad de contactar y hablar con diversas organizaciones religiosas y culturales del País Vasco. Fue muy divertido e interesante que el poder visitar a un grupo de musulmanes vascos en su salón de celebraciones. Fue emocionante celebrar una oración católica, dar una vuelta por la Feria Vasca Del Libro en Durango o haber sido invitado a una cena en la casa de los Bahaís en Bilbao. Una y otra vez pudimos vivir la variedad de nuestras ideas y nuestros sentimientos. Aprendimos mucho recíprocamente, no sólo al poder comunicar nuestras experiencias sino también al poder reflexionar sobre algunas situaciones particulares mientras mostrábamos nuestros sentimientos al mismo tempo en un intento de introducir cierta objetividad en un diálogo que de por sí conlleva un alto grado de subjetividad.

Durante el Congreso fuimos voluntarios y como tales ayudamos a la organización en todo aquello que fue necesario. También actuamos como enlace entre los participantes del congreso y el equipo que lo organizó.

En conclusión, el Encuentro Juvenil fue una experiencia única y fantástica para todos los participantes. Disfrutamos de un ambiente armonioso y, también dinámico. Sin duda, en estos diez días si produjo un contacto estrecho entre los jóvenes y sentimos una amistad que se fue creando entre todos aunque perteneciéramos a culturas y religiones diferentes.

Se puede comparar el Encuentro Juvenil a una sala enorme con muchas puertas cerradas. Después del Congreso y el programa juvenil algunas puertas están ahora abiertas; a partir de este momento nos toca a nosotros acercarnos a esas puertas y descubrir lo que está escondido y entrar al fondo de cada habitación. Es un gran desafío porque no sabemos que nos espera. Pero, tenemos que pasar por esas puertas para entrar en contacto con otras culturas y religiones.

Todos vivimos en un solo y único mundo común, y todos tenemos un futuro – Estrechemos nuestras manos a las personas que están alrededor y vayamos cogidos de las manos

¡Cuidemos nuestro mundo para que vivamos en paz y armonía no sólo hablando de la paz de modo teórico, sino – y eso es mucho más importante – actuando y fomentando un diálogo intercultural!

Daniela Gregori, Alemania
Participante en el grupo juvenil

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